Sunday, September 10, 2006


http://www.alonsocano.tk ISSN: 1697-2899 D.L:GR2134/2004

LAS VANGUARDIAS DEL SIGLO XX EN RELACIÓN CON EL DIBUJO INFANTIL
Por Araceli Jeréz Conde.Diplomada en Magisterio de Educación Primaria y Licenciada en Psicopedagogía.

Nos situamos en una etapa histórica en la que el mundo experimenta un rápido avance científico y tecnológico que hace que cambien los cánones sociales, políticos y culturales establecidos hasta el momento, dando lugar a nuevos estilos de vida.Toda esta revolución de acontecimientos se traspasa al mundo del arte en forma de ruptura con los convencionalismos clásicos propios de la corriente renacentista, recurriendo a la expresión de nuevas formas.De este modo, el siglo XX se caracteriza por la innovación en todos los ámbitos de la expresión artística, que específicamente en el campo de la pintura se refleja en una nueva concepción de las dimensiones espacio y tiempo dirigidas hacia lo infinito y lo libre. Se introducen formas transgresoras que representan la realidad en su sentido más abstracto, haciendo uso de colores impropios de la naturaleza y de nuevos materiales que dan origen a géneros desconocidos.La finalidad de los artistas de este siglo es plasmar en sus obras la manifestación de sus sentimientos, emociones, sensaciones... anteponiendo la expresión del pensamiento a la forma.Los experimentos artísticos y las vanguardias que inician el siglo son fruto de las experiencias, del contexto ambiental y de la imaginación individual del propio artista, el cual reúne todas estas vivencias a las que libremente da forma en sus obras. Por ello, debemos acercarnos al arte con nuestra imaginación e intentar comprender lo que refleja.En este sentido, vemos que el dibujo infantil está muy relacionado con la pintura que se origina en este siglo. El niño cuando pinta, está plasmando su percepción propia del entorno que le rodea, así como sus sentimientos, impresiones y experiencias. Pero su forma de expresar todo esto, es incomprensible para los espectadores de su obra, ya que utiliza una forma individual y personal de expresión gráfica, que tiene que ser cuidadosamente estudiada para comprender su significado. A lo mejor, lo que es para nosotros un simple “garabato”, es para el niño un símbolo cargado de un gran significado.Según los autores Viktor Lowenfeld y W. Lambert Britain (1980), a medida que los niños crecen va cambiando su capacidad creativa. Por eso, podemos distinguir varias etapas, que se suceden ordenadamente, en función del desarrollo pictórico-gráfico del niño. Estos mismos autores distinguen cuatro etapas desde los 2 hasta los 12 años, que desarrollamos brevemente a continuación:

- Etapa del garabateo (de 2 a 4 años):
el niño comienza a dibujar trazos desordenados en un papel que se van organizando y controlando conforme pasa el tiempo, llegando a dibujar objetos reconocibles a los 4 años. Sin embargo, aunque la forma no es precisa ni el gesto es fino, el contenido de estas representaciones gráficas es todo un mundo interior que el niño construye a partir de sus propias percepciones de todo lo que le rodea. Los garabatos son por tanto, manifestaciones de las primeras imágenes mentales que tiene el niño sobre la realidad.- Etapa preesquemática (de 4 a 7 años): el niño empieza a desarrollar una nueva forma de dibujo que surge de los garabateos haciendo sus primeros intentos de representación. El dibujo de las personas solo contiene cabeza y pies. Crea las formas que quiere de forma consciente, dando testimonio del descubrimiento de sí mismo y del mundo que le rodea. De este modo, dibuja figuras y objetos de su entorno ubicados sin orden alguno. Empieza a conocer los colores y utiliza el espacio caprichosamente.

- Etapa esquemática (de 7 a 9 años):
se desarrolla un concepto definido de la forma. El niño intente describir en sus dibujos partes de su ambiente. Ya existe una relación objeto-color y al tratamiento del espacio se incluye el factor tiempo. En un mismo dibujo suelen aparecer diferentes secuencias de tiempo o distintas acciones que han tenido lugar en momentos separados.

- Etapa del realismo (de 9 a 12 años):
a esta edad los niños comienzan a sentirse miembros de la sociedad y del ambiente en que viven. Es la etapa de la pandilla de amigos. Sus dibujos comienzan a ser más detallados y comienzan a entrar en la búsqueda de la proporcionalidad, la perspectiva y el movimiento, flexibilizando las figuras. Pero todavía los dibujos son más simbólicos que representativos de la realidad.Como podemos comprobar, muchas de las características expuestas en las distintas etapas del desarrollo del arte infantil aparecen en las obras pictóricas de los pintores vanguardistas, que intentan expresar sus inquietudes a través de una abstracción de las formas que solo ellos entienden, y nosotros para poder interpretarlas necesitamos utilizar nuestra capacidad analítica e imaginativa. Como ejemplo, vemos la obra de Nicholson titulada “Vertical seconds”, que responde muy aproximadamente a la forma de dibujar de un niño en la etapa mas temprana de expresión artística que antes hemos denominado como el “garabateo”.

Según Isabel Merodio (1981), en esta etapa del garabateo el niño comienza a descubrir que existe una relación entre el movimiento que ejecuta y la marca que queda en el papel. Sus movimientos son todavía incontrolados y coge el lápiz con el puño cerrado. Esta misma autora señala que los movimientos kinestésicos dan como resultado dos tipos de garabatos: longitudinales (movimientos de izquierda-derecha, de arriba-abajo, etc.) y circulares, tal y como vemos en la gran obra maestra de Nicholson.Después de esta primera comparación del arte contemporáneo con el dibujo infantil, a continuación haremos un recorrido por las vanguardias más relevantes de la primera y segunda mitad del siglo XX relacionándolas con la expresión artística infantil y sus distintas etapas.

1. PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Las artes figurativas se convierten en catalizador para la representación y manifestación formal de expresiones internas del hombre. Los estilos artísticos se transforman, rompiendo con las convenciones establecidas desde el Renacimiento sobre perspectiva y tratamiento de espacios, dimensiones, márgenes..., representando de esta manera las concepciones intelectuales, culturales, sociales, políticas y científicas del siglo, que exigen al artista una forma diferente de expresar las realidades cambiantes.Vemos que el dibujo infantil también tiene relación con este aspecto, en el sentido de que en las distintas etapas de la expresión artística, vemos cómo los niños hacen del arte figurativo, el mejor instrumento para reflejar su concepción del mundo. Pondremos como ejemplo el dibujo de una niña de 7 años llamada Aurelia.
Si observamos el dibujo, veremos que aunque el tratamiento de la proporción, el espacio, y la perspectiva no son muy correctos (al igual que en las vanguardias), y las figuras no están muy definidas, nada más ver la escena nos damos cuenta de que está representando su propia imagen mental del mundo, definiendo a las personas y al entorno que le rodea tal y como ella lo percibe.

VANGUARDIAS

1ª) FAUVISMO

Se caracteriza por una libertad en el color hasta llegar a la exacerbación. El color se hace independiente del objeto, haciendo un uso de éste incongruente respecto a la naturaleza cuyo resultado son rostros verdes, árboles azules, cielos violetas, mares rojos... Sabemos que también los niños hacen un uso del color parecido, con grandes contrastes y fuera de la utilización lógica deacuerdo con la realidad del objeto.También se da una extrema simplificación de formas y elementos: la pincelada es gruesa, ancha y basta, y se rellena con machas de color planas. A veces los niños utilizan también grandes manchas de color para definir las formas.Los pintores fauvistas suelen hacer referencia a una visión de la realidad lírica y emocional, plasmada en temas agradables, fundamentalmente paisajes o retratos.Si trasladamos todo esto a las pinturas que realizan los niños, vemos como tanto las técnicas empleadas como las temáticas en las que se inspiran son muy parecidas a las de los pintores de este movimiento. Cuando los niños en edades más avanzadas comienzan a pintar de forma más consciente y cuando el desarrollo de la motricidad fina les permite representar la realidad de forma mas precisa, sienten un inmenso placer en la realización de alegres paisajes y tienen un enorme interés por retratar a las personas más cercanas de su entorno, e incluso a sí mismos para empezar a reconocerse y familiarizarse con su propio yo.A continuación, podemos apreciar con un ejemplo, que las obras fauvistas están muy relacionadas con el arte infantil tanto en la técnica, como en el empleo arbitrario de colores y en el tipo de escenas dibujadas.

2ª) EXPRESIONISMO

Los autores se inspiran en lo espiritual y sentimental, y se dejan llevar por su afectividad, reflejando todas estas emociones en temáticas complejas que dejan ver el apasionamiento y la violencia. El artista quiere reproducir en el espectador sus sentimientos y espiritualiza el mundo en que vive. Los momentos de tensión, inconformismo y desacuerdo político provocan en la paleta de estos pintores la expresión de un grito de protesta.El resultado de todo esto se traduce en la creación de obras profundamente expresivas y cargadas de sensibilidad, dolor, amor, rabia, etc.En cuanto a las técnicas características de esta vanguardia destacan la utilización de colores simbólicos y la distorsión o deformación en la figura.A continuación, podemos ver que el dibujo de una niña llamada Aurelia de 7 años guarda una estrecha relación con el arte expresionista, tanto por la técnica empleada, como por la expresividad y transmisión de emociones que refleja.
El dibujo es una representación del concepto que ella tiene sobre la palabra amor, que identifica con parejas de enamorados, corazones y un sol radiante que ilumina ese amor. Todos estos elementos dotan de un gran sentimentalismo al dibujo y esto, unido al gran simbolismo cromático del mismo, lo convierten en una muestra del arte expresionista.Los niños siempre intentan expresar algún sentimiento profundo en sus dibujos, pero algunos lo exteriorizan más que otros y se dejan llevar por sus emociones más internas, logrando unas representaciones con cierto carácter abstracto y muy expresivo, como es este caso.Algunos niños, además, se sirven del dibujo y la expresión artística para imprimir sus preocupaciones y expulsar todo aquello que les atormenta, tal y como lo hacen los pintores expresionistas.

3ª) CUBISMO

El cubismo representa la destrucción de las convenciones espaciales que impusieron su dominio en la pintura del Renacimiento, rompiendo con el concepto de perspectiva. Las raíces del cubismo se encuentran en los intentos de adoptar una representación pictórica científica y objetiva, llegando hasta la estructura más interna de la realidad. Influye en los pintores la importancia de la geometría, haciendo uso de esta ciencia exacta en la ejecución de sus obras, dando como resultado la conjunción de diversos cuerpos geométricos. Por ejemplo, podemos destacar la idea de Braque de reducirlo todo a cubos en sus trabajos.El tratamiento del espacio se ciñe al establecimiento de nuevas relaciones entre los cuerpos y la superficie, renunciando a cualquier interpretación racional. Las situaciones u objetos se definen a través de líneas angulosas y pronunciadas que dotan a las obras de un gran dinamismo. Bajo estas líneas, podemos observar la gran similitud entre el trabajo de escuela realizado por una niña llamada Sara de doce años, que consiste en la impresión texturizada de un peine sobre el papel, y una de las obras cubistas de Braque.

Ambas representaciones artísticas tienen en común la desmembración de la figura, la ubicación de los fragmentos en un mismo plano sin ningún tipo de relieve y los tonos cromáticos ocres.A continuación, desarrollaremos los dos tipos de arte cubista que tuvieron lugar en la primera mitad del siglo XX como consecuencia de la doble perspectiva, una analítica y la otra sintética, con la que se ha abordado esta corriente vanguardista, analizando el parecido que guarda cada una de ellas con la expresión artística infantil.

* EL CUBISMO ANALÍTICO

Se caracteriza por la utilización de planos geométricos anchos y simples que quiebran y fracturan el objeto, desmembrándolo en todas sus partes. Ello supone la posibilidad de analizar el objeto partiendo de cada uno de sus fragmentos.No existe ningún tipo de profundidad ni de espacio, sólo formas que desglosan el objeto desde diferentes puntos de vista y nos presentan los distintos fragmentos sobre la misma superficie.Estas características son comunes a varios principios básicos del dibujo infantil, argumentados por autores como Viktor Lowenfeld y W. Lambert Britain, que podemos observar en etapas no muy avanzadas del desarrollo artístico del niño. Hablamos de lo que los propios autores definen como etapas “preesquemática” y “esquemática”.- Principio de rebatimiento: - Principio de simultaneidad de puntos de vista: se representa un mismo objeto visto desde diferentes posiciones superpuestas.- Representación de los objetos con la utilización de figuras geométricas.- Ubicación de las figuras en el espacio sin orden lógico.

* EL CUBISMO SINTÉTICO

El objeto ya no se descompone, sino que se resume (sintetiza), pero sigue sin estar sujeto a las leyes de la apariencia. Para ello se introduce una innovación que consiste en la aplicación del “collage” (papeles u otros materiales pegados al cuadro). Esta técnica del collage es muy utilizada en las escuelas, y es un gran medio de expresión y evocación de las percepciones que suscita en el niño la realidad que le rodea. A través de la composición globalizada y abstracta de un objeto, queda expresado todo lo que ese objeto evoca en el niño.

4ª) FUTURISMO

Las obras pertenecientes a esta vanguardia, expresan una exaltación por los adelantos tecnológicos definidos a través de la velocidad y el dinamismo. Las temáticas están basadas en las máquinas, la industria y la mecánica, representadas con formas enérgicas y en movimiento.Los pintores se esfuerzan por plasmar secuencias momentáneas y fenómenos de simultaneidad, como si se tratara de instantáneas fotografías. Se utilizan técnicas puntillistas. Con este tipo de pintura, podríamos relacionar las distintas técnicas utilizadas en las escuelas durante la educación infantil y primaria, consistentes en la aplicación de colores como son la pintura de dedos, manos o pies, la pintura chorreada o salpicada, el puntillismo, etc. Todas estas técnicas se prestan a la utilización del movimiento como sistema de expresión.De esta manera, nos atrevemos a comparar una pintura clasificada como futurista y un dibujo realizado por un niño de siete años, que ha querido representar un tornado. Podemos observar que la técnica es muy parecida en ambas láminas, empleando un trazo enérgico, que dota de un gran dinamismo y movimiento a ambas obras.

5ª) SURREALISMO

Su impulsor fue André Breton, quien pensó en la posibilidad de aplicar el psicoanálisis de Freud a la creación literario-artística para expresar el funcionamiento real del pensamiento. Así se empieza a tener un interés por lo desconocido y por el mundo de los sueños del hombre.Los fines de este movimiento son evocar la expresión libre de lo más interno del hombre, su inconsciente y su imaginación, todo ello fuera de preocupaciones estéticas o morales. El surrealismo se presta a la representación de ideas como las escenas caóticas, las perspectivas vacías, las situaciones disparatadas y la convergencia de objetos incongruentes.Si relacionamos todo este mundo de ideas abstractas con el mundo del dibujo infantil, podríamos pensar que aparentemente son dos cosas irreconciliables, pero si profundizamos en lo que representa el arte surrealista, nos daremos cuenta de que tiene unos propósitos muy parecidos a los del dibujo infantil, ya que ambas etapas artísticas se basan en la representación del mundo interno que habita en la mente humana.Los niños muchas veces dibujan cosas a las que los espectadores no les ven mucho sentido; realizan representaciones de elementos de forma abstracta, que aunque nosotros creamos que son absurdas o chocantes, pueden estar llenas de un gran significado.
Dos tendencias dividen las obras surrealistas, siendo las dos susceptibles de comparación con dibujos infantiles, como veremos a continuación.

* La orgánica abstracta o no figurativa. Tenemos como ejemplo la obra de Miró titulada “El cazador”, que puede guardar mucha relación con una pintura de un niño, no solo por lo simbólico, sino también por lo estético. Es obvio que las láminas que hay bajo estas líneas son muy similares en cuanto a la estructuración espacial ocupando toda la dimensión del papel, el empleo de colores variados, la disposición desordenada e irracional de las figuras y la forma abstracta de representar los objetos.

* El surrealismo naturalista, engañosamente figurativo. Dentro de esta tendencia, podemos referirnos a “La masía” de Miró, que como veremos a continuación, contiene una serie de características muy propias del dibujo infantil.

En ambos trabajos se observan algunos principios que, como dijimos anteriormente, fueron estudiados por autores como Viktor Lowenfeld y W. Lambert Britain.
- Principio de aislamiento territorial: para cada elemento del conjunto tiene su propio territorio.- Principio de rebatimiento: se manifiesta en una configuración plana de las figuras y la falta de perspectiva en la utilización del espacio. - Principio de aislamiento de partes del todo: en los dos dibujos vemos la inclusión de gran cantidad de pequeños detalles. Esto es propio de estar entrando en una etapa “realista” del dibujo. - Principio de línea base: todo lo que aparece dibujado se asienta sobre una línea de superficie, que es el borde inferior del lienzo.- Visión de rayos x: en el dibujo aparece la parte exterior e interior de las cosas. Por ejemplo, Maria Esther ha dibujado las ramas de los árboles y un nido; en “La masía” vemos el interior de lo que puede ser una granja.

2. SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

En esta segunda etapa destacamos el fenómeno de la ABSTRACCIÓN: terminada la Segunda Guerra Mundial, se cierra el ciclo de las vanguardias históricas, pero el nuevo arte que emerge será continuador de tendencias relacionadas con la sociedad tecnológica, industrializada y consumista. Se da valor a la expresividad y creatividad del pintor, a su libre proyección psicológica sobre el lienzo y al impacto y originalidad de su obra. Los tamaños de las obras adquieren dimensiones muy grandes, además de nuevas técnicas muy variadas. Esta pintura es de difícil comprensión ya que el objeto al que se pretende representar se encuentra desaparecido. Los materiales tradicionales se sustituyen por serrín, telas, arena, vidrio, etc., que se integran en un todo en la composición dando origen a lo que se conoce como “Tapies”.El arte abstracto, vemos que tiene relación con el dibujo infantil en lo que se refiere a la creación de murales y collages con materiales de relieve que dotan a las obras de volumen. También tiene mucho que ver con la pintura de dedos, chorreada, salpicada, la impresión de distintas texturas utilizando para ello materiales como el corcho, la esponja, la lana, etc. La abstracción en sí viene ya dada por lo que surge en el pensamiento del niño al estar dibujando. A veces representa imágenes de forma subjetiva, inconcreta, indefinida, que hace pensar que lo que ha plasmado es un sinsentido, cuando a lo mejor es la mejor expresión que él encuentra para exteriorizar un profundo sentimiento.A continuación, podemos apreciar algunas de las técnicas más utilizadas en la escuela infantil y primaria en una lámina de Morris Louis. Se trata por un lado, de la pintura chorreada, que consiste en dejar que la pintura corra por el papel volcándolo, y por otro lado, la simetría, que consiste en aplicar colores a un lado del papel y después doblarlo, de modo que la pintura quede impresa en el otro lado del papel de forma simétrica.

3. CONCLUSIÓN

Después del análisis comparativo que hemos realizado entre el arte de todo el siglo XX y el dibujo infantil, podemos afirmar que ambos guardan una curiosa relación. Parece como si esa forma inconsciente y surrealista de concebir el arte pudiera ser, por parte de los pintores vanguardistas, un retroceso hasta su infancia en un intento por hacer parecer más lúdico, sencillo e ingenuo el mundo estresante, impetuoso y cambiante que les rodea.La simplicidad extrema de las formas queda reflejada en obras como la “Mujer sentada” de Picasso comparable en el trazo, con el retrato hecho por una niña de 3 años.

Si nos fijamos, veremos que son muy similares en cuanto a la forma de estructurar la cara y el cuerpo, y a la utilización arbitraria de los colores.También es digno de destacar el gran parecido que guarda la obra “Composición” de Miró con los símbolos gráficos más primarios, los llamados “diagramas de garabateo” que estudió Rhoda Kellogg (1989). Seguidamente, desarrollaremos algunos de estos diagramas, ejemplificados con dibujos.

- Diagramas nacientes: los niños realizan líneas simples que forman cruces y delinean círculos, triángulos y otras figuras. Estas formas no se atienen a los bordes del papel, ni presentan figuras claras.

- Agregados: empiezan a añadir detalles a los garabatos, incluyendo figuras y formas geométricas que representan objetos del mundo real.

- Mandalas: la palabra “mandala” al círculo y a figuras geométricas dispuestas en estructuras concéntricas. Estas estructuras aparecen de forma espontánea en el arte infantil.

En la obra inferior, vemos la representación de lo que podrían ser, en términos de la autora anteriormente citada, “diagramas nacientes”, “agregados”, e incluso “mandalas”, a través de la búsqueda del equilibrio entre las formas onduladas y las líneas rectas.

Por último, diremos que el arte es un lenguaje, es una forma de expresión simbólica que el hombre utiliza para comunicarse, y tanto niños como adultos, dejan plasmados en sus trabajos pictóricos la representación de todo su mundo interior. Luego, toda obra es un regalo que su autor pone en manos de cuantos la quieran admirar en cuanto a que está desnudando su alma para manifestar sus más profundos sentimientos. De la mano del espectador está, acercarse a las obras con ese mismo sentimiento e intentar traducir esos símbolos a palabras tratando de interpretar su significado.

BIBLIOGRAFÍA
- ALONSO, A. (1982): Expresión Plástica en el Ciclo Medio. Narcea. Madrid.
- HERGUEDAS, M.A., GARCÍA, M.A. y ZAFRA, J. (1992): Historia del Arte. Edelvives. Zaragoza.
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